cambio, cuevas del drach, mallorca

Es interesante ver como reacciona la gente ante momentos de crisis, cosas inesperadas que suceden, esas que ‘shockean’ y que en definitiva te sacan súbitamente de la zona de confort.

Sin duda, creo que estos momentos y las reacciones que tenemos ante ellos son claves para reconocer la persona que somos. Es lo típico, hasta que no conoces a alguien en momentos críticos no estás conociendo la «totalidad» de esa persona, y si no que lo digan las parejas jejeje…

Lo crítico de estas situaciones tienen que ver con el control y la vulnerabilidad, ya que nos saca nuestros miedos más profundos y nos expone ante ellos, y como resultado vienen nuestras reacciones más inconscientes, esas no planeadas: Rechazo, pánico, desesperación, duda, ansiedad, todo lo que no nos gusta.

La crisis nos saca de lo que podemos controlar y a ¿quién le gusta la sensación de perder el control? A muy pocos probablemente, pero las posibilidades son muchas y nos puede sorprender de miles de formas.

Para mi lo interesante, cuando me he enfrentado a situaciones críticas, es la sensación de vacío que viene con ellas. Es literalmente como si te echaran un balde de agua fría, hay un momento que no hay nada más, solo un espacio, un tanto no agradable, o mejor dicho al que no estamos acostumbrados de tener cerca, sino un espacio donde no hay pensamientos ni nada más, estás tratando de asimilar lo que acaba de acontecer. Ya luego viene la reacción, a veces rápidamente o a veces luego… Pero siempre llega.

De cierta forma, gracias a las experiencias que he vivido, soy alguien quien en los últimos años ha decidido salir de su zona de confort con gran frecuencia, por ende me he enfrentado a situaciones críticas con regularidad y he aprendido a reconocerme ante ellas, aunque siempre hay algo nuevo que aprender. Es como si una parte de mi, de tanto pasar por ello, se ha hecho familiar con ese espacio de vacío que trae lo crítico, lo inesperado. Y por tanto las reacciones, cada vez son menos intensas. Tiene que ver con permitir ese espacio de incertidumbre, de silencio, de vacío por más tiempo, sin huir de él o reaccionar de sopetón. Tal vez tenga que ver con la aceptación de lo inesperado, la aceptación de la crisis como parte de la vida.

No lo sé a ciencia cierta, pero lo que si sé es que es inevitable escapar de lo que acontece. Tarde o temprano la realidad te pega en la cara y tienes que enfrentarla. Mejor hacerlo ahora ¿no? Hacerte amigo de la crisis, de lo que no te agrada, de lo que no esperabas, de la falta de control. Al final el control es una ilusión. Todo cambia, y conforme viene el cambio, la transformación también, el cambio nos permite evolucionar, como especie, como seres humanos, como maestros, padres, hijos, como personas.

«Las especies que sobreviven no son las más fuertes, ni las más rápidas, ni las más inteligentes; sino aquellas que se adaptan mejor al cambio»

Frase atribuída a Charles Darwin, aparentemente tomada de su libro El Origen de las Especies.

Foto: Cuevas del Drach, Mallorca

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Información básica sobre protección de datos: El responsable del proceso es Adriana Lopez. Tus datos serán tratados para gestionar y moderar tus comentarios. La legitimación del tratamiento es por consentimiento del interesado. No se cederán datos a terceros, salvo obligación legal. Tienes derecho a acceder, rectificar y suprimir los datos, así como otros derechos, como se explica en la política de privacidad.