Mala noche, día de mierda

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Caso verídico: pasas una mala noche por ‘x’ o ‘y’, pero no queda ahí, al día siguiente, tienes un día de perros. Te sientes cansado, malhumorado, agobiado, te llegan situaciones complejas que resolver, gente con historias, el jefe te pide un nuevo reporte para hoy, tu madre te llama para ver si le puedes hacer un favorcito pequeñito, que claramente no lo es, y tu no tienes ganas, ni deseos, ni ánimos, ni energía para resolver nada de eso! Lo único que quieres es tu CAMA. ¡Pero no! Hay obligaciones que cumplir, cosas por hacer, preparar el desayuno, llevar a los niños al cole, trabajar, etc, etc. Es el momento que piensas: -Qué día de mierda!

Y sí, puede que no sea el día más agradable del mundo mundial, pero déjame decirte que depende de tí, que ese día sea una mierda o no. Y te voy a decir algo más, la clave está justo en ese momento en que te levantas de la cama, ahí eliges cómo va a ser tu día de hoy. Claro que no fue una noche fácil, claro que no te sientes en tu mejor ánimo o en tu mejor potencial, pero lo que puede cambiar este día de mierda por un día considerablemente menos mierda ahora mismo es lo que TÚ decidas, y aunado a esto, tu reacción.

Cuando hablo de reacción es la consecuencia a la acción, ok te levantaste de la cama, te sientes mal, ahí tienes dos opciones, te quejas de tu mala suerte y saboteas cada cosa que te pasa durante el día o intentas llevarlo de la mejor forma posible haciendo las cosas con más calma, no forzándote más de lo que puedes, escuchando tu cuerpo, decidiendo que hoy vas TÚ primero ante cualquier solicitud (ojo esta es clave), en fin ACEPTANDO que hoy es así tu realidad, te sientes cansado, tuviste una noche difícil, vale, ahora qué puedes hacer con ello? Hoy voy a cuidarme, entenderme y respetarme.

Cuídate, quiérete, date cariño, así como lo haces con los otros, hoy es tú día, te toca recibirlo! Adivina de parte de quién primeramente? De tí mismo. Por eso date mimos, regálate cosas que te hagan sentir mejor, una comida rica, una tarde de spa, un chocolate, lo que sea que te alegre y te haga sentir mejor. Ese es el primer paso.

Entiéndete, ya que si no te entiendes a ti mismo, cómo te van a entender los demás? Entiende tus necesidades, acéptalas en tu interior y una vez ahí, asegúrate de ser claro y comunicarlas. La gente no es adivina para saber que tuviste una mala noche. Y sobretodo aquí en este entendimiento, encuentra el perdón. Perdónate hoy por no estar al nivel de tus exigencias, permítete ser humano y estar agotado, sé amable contigo mismo, entiéndete y perdónate.

Respétate, esta va de la mano con la anterior. Date tu tiempo, tu espacio para recobrar las energías, aceptando tu momento actual y actuando de acuerdo a él, te estás respetando, al mismo tiempo la comunicación juega un papel importante en este punto, dejando a otros saber cómo te sientes, sin que sea una queja permanente que lo que haga es hundirte más en la desgracia. Comunicando, y aquí algo importante y a veces difícil para muchos, ahí me incluyo, el DECIR NO. Las personas vendrán con sus usuales requerimientos hacia ti, y ahí vendrá el momento cumbre donde mides tu capacidad de decir no o renegociar las situaciones. Si eres de esos que les ha costado mucho decir que no entonces este es tu momento ideal para hacerlo. 

Ponte en primer lugar, recuerda que sin energía no puedes hacer nada, tu cuerpo está débil, no responde como usualmente lo hace, ni tampoco rendirá de la misma manera, por tanto aprende y di NO o por lo menos date tu tiempo para pensarlo y si es negociable, negócialo. Obviamente hay cosas que tenemos que hacer pero recuerda que siempre puedes pedir ayuda tu también.

Hoy eres tú la prioridad, y si por alguna otra razón no puedes serlo, recuerda que hoy es un día (no menos que otros pero sí con mayor atención) en el que tienes que cuidarte y recuperarte para estar al 100% físico y de actitud pronto. Así que sé razonable contigo mismo y entiende que hay días maravillosamente alegres, otros días menos, otros que aburren y otros que pueden ser una mierda, pero depende de tí cómo los gestiones. Al fin y al cabo, los mejores días son los que vives en paz contigo mismo y con las situaciones que se presentan sean las que sean.

Feliz día desde adentro. Desde el corazón. Love.

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1 pensamiento en “Mala noche, día de mierda

  1. Gracias, una lectura que reconforta y nos hace apreciar que nuestra actitud es una gran parte de nuestro bienestar tanto intelectual, como emocional. Y solo dándole el lugar que merece en nuestras vidas, podremos disfrutar cada momento como una oportunidad.

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